Kuba, die GAE (Unternehmensgruppe) und die Vereinigten Staaten: Anatomie einer Staatsverleumdung – Cuba, el GAE y Estados Unidos: anatomía de una calumnia de Estado
Kuba, die GAE (Unternehmensgruppe) und die Vereinigten Staaten: Anatomie einer Staatsverleumdung
Die Gruppe GAE ist keine undurchsichtige Struktur und auch nicht parallel zum kubanischen Staat; im Gegenteil, sie ist eine artikulierte und bewährte Antwort auf die Wirtschaftsblockade, die in der Vergangenheit versucht hat, die kubanische Revolution zu ersticken.
Die Regierung der Vereinigten Staaten hat einmal mehr mit vorsätzlicher Absicht gehandelt, indem sie in ihrem Bestreben, Vorwände zu schaffen, um die kubanische Revolution, ihre historische Führung und ihre Anführer zu diskreditieren und dadurch sowohl unser Volk als auch die internationale Öffentlichkeit zu verwirren.
Alles ist Teil eines von rechtsextremen kubanisch-amerikanischen Ideologen entworfenen Plans, die sich ihrer Kreativität und Unberechenbarkeit rühmen. Ihre Strategie konzentriert sich auf den Einsatz von Mitteln, die die Politik des maximalen Drucks drastisch und in beispielloser Weise verschärfen.
Die jüngsten Sanktionen gegen Kuba, die am 1. Mai verkündet wurden, sind Teil dieses Plans. Die Durchführungsvverordnung 14404 zielt auf die Unternehmensgruppe (GAE) ab, diesmal in Verbindung mit sogenannten Sekundärsanktionen gegen alle ausländischen Akteure, die Transaktionen jeglicher Art mit dieser Gruppe durchführen, wobei ein besonderer Schwerpunkt auf der Ausübung von Druck auf Finanzinstitute liegt.
Dies ist die intensivste, unverhältnismäßigste und gefährlichste Eskalation in der jüngeren Geschichte der Beziehungen zwischen Kuba und den Vereinigten Staaten.
Das erklärte Ziel ist die diplomatische, wirtschaftliche, finanzielle und energetische Isolation des Landes, die Untergrabung seiner Nachhaltigkeit, die Gefährdung des Dialogs und die Erwägung militärischer Aggression. Sie müssen eine Erzählung der Rufschädigung aller Institutionen, die unser gesellschaftliches Projekt tragen, aufbauen und festigen.
Die GAE wurde während der Sonderperiode gegründet, um dem Wirtschaftskrieg mit einer kreativen, einzigartigen und genuin kubanischen Vision zu begegnen. Ihr Ziel war und ist es, Unternehmen zusammenzubringen, die in der Lage sind, die Devisen und Ressourcen zu erwirtschaften, die der Staat benötigt, um soziale Errungenschaften zu erhalten und weiterzuentwickeln sowie zum Wachstum verschiedener Sektoren und Bereiche des nationalen Lebens beizutragen.
Die Leistungen dieser Gruppe für die kubanische Wirtschaft sind unzählig. Ihre materiellen und finanziellen Beiträge lassen sich an zahlreichen Beispielen veranschaulichen: der Bau von über 10.000 Häusern in verschiedenen Provinzen des Landes, die Einrichtung eines Pionierlagers und von Ferienprogrammen für Kinder sowie die Unterstützung der kubanischen Wirtschaft während der COVID-19-Pandemie.
Die Erträge aus dieser Geschäftstätigkeit wurden auch für Investitionen in das Wärmekraftwerk Lidio Ramón Pérez (Felton) in Holguín sowie für die Planung und den Ausbau großer Wasserbauprojekte, darunter die Ost-West- und Nord-Süd-Wasserumleitungsprojekte, zum Wohle von Millionen Kubanern verwendet. Darüber hinaus wurden Investitionen und Sanierungen an Polikliniken, Arztpraxen und Schulen vorgenommen. Alle diese Aktivitäten wurden der Parteiführung, dem Staat und der Regierung systematisch gemeldet und unterlagen in jedem Fall der strengsten Kontrolle und Aufsicht durch die zuständigen Behörden und Mechanismen.
Die GAE ist keine undurchsichtige Struktur und auch nicht parallel zum kubanischen Staat; im Gegenteil, sie ist eine artikulierte und bewährte Antwort auf die Wirtschaftsblockade, die in der Vergangenheit versucht hat, die kubanische Revolution zu ersticken.
Wie der Erste Sekretär des Zentralkomitees der Partei und Präsident der Republik, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, auf dem 8. Parteitag erklärte, ist die zuerst innerhalb der Revolutionären Streitkräfte entwickelte Wirtschaftsverbesserung von streng historischer Bedeutung; es handelt sich um eine Erfahrung, die später dem Land diente und deren bemerkenswerte Ergebnisse zur nationalen Wirtschaft beitragen.
Tausende von Männern und Frauen haben in den vergangenen 30 Jahren im Stillen die Ressourcen der Nation geschützt und verdienen Anerkennung. Ihre Arbeit wurde zwar nicht ausreichend gewürdigt, spricht aber für sich und erhebt sich über die staatlich geförderte Verleumdung aus Washington.
Heute, da sich der Wille des kubanischen Volkes in einem Veränderungsprozess ausdrückt, der im Wirtschafts- und Sozialprogramm der Regierung verankert ist, ist diese Organisation ein aktiver Teil der Transformationen des Wirtschaftssystems des Landes.
Die GAE ist weder ein Produkt der Geheimhaltung noch der Eliten und schon gar kein Mittel zur Bereicherung einiger Weniger. Im Gegenteil, sie ist eines der vielen Beispiele, die uns auf unserem Weg ermöglicht haben, der ständigen Aggression der US-Regierung zu widerstehen. Ihre Geschichte wurde, in den Worten des kubanischen Revolutionsführers, Armeegeneral Raúl Castro Ruz, geschrieben: „ohne den geringsten Drang, sich in den Vordergrund zu stellen, so werden ernste Dinge erledigt“
Havanna, den 2. Juni 2026
„Jahr des hundersten Geburtstages des Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz“
Embacuba Alemania-Cubaminrex

Cuba, el GAE y Estados Unidos: anatomía de una calumnia de Estado
El GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana
El gobierno de los Estados Unidos ha vuelto a actuar con premeditada intención en el afán por construir pretextos para desacreditar a la Revolución cubana, su liderazgo histórico, los dirigentes y, con ello, confundir tanto a nuestro pueblo como a la opinión pública internacional.
Todo responde a una hoja de ruta diseñada por ideólogos de la ultraderecha cubanoamericana, que se jactan de ser creativos e impredecibles. Su estrategia se centra en el uso de herramientas que incrementen de manera extrema e inusitada la política de máxima presión.
A ese plan obedecen las más recientes sanciones contra Cuba dadas a conocer el pasado primero de mayo. La Orden Ejecutiva 14404 identifica como blanco al Grupo de Administración Empresarial (GAE), esta vez, en articulación con las denominadas sanciones secundarias dirigidas a todo actor extranjero que realice operaciones de cualquier tipo con este Grupo, haciendo énfasis en las presiones contra las instituciones financieras.
Se trata de la escalada más intensa, desproporcionada y peligrosa en la historia reciente de las relaciones entre Cuba y Estados Unidos.
El fin deliberado es aislar al país de manera diplomática, comercial, financiera y energética; imposibilitar la sostenibilidad de la nación; condicionar el diálogo y evaluar variantes de agresión militar. Necesitan construir y consolidar una narrativa de descrédito reputacional contra todas las instituciones que constituyen el sostén de nuestro proyecto social.
El GAE nació en pleno Período Especial para enfrentar la guerra económica, con una visión creativa, propia, autóctona y genuinamente cubana. Su objetivo siempre ha sido agrupar empresas con capacidades en la generación de divisas y recursos que el Estado requiere para mantener y desarrollar las conquistas sociales y contribuir al fomento de sectores y ramas de la vida nacional.
Son incontables los servicios prestados a la Patria por el Grupo de Administración Empresarial. Los aportes materiales y financieros de esta organización se pueden constatar en disímiles ejemplos: en la construcción de más de 10 mil viviendas en diversas provincias del país, en la creación de un Campamento de pioneros y planes vacacionales para la infancia, en la manera en que se sostuvo la economía cubana durante los años de la pandemia de COVID-19.
Los frutos de esta actividad empresarial han sido destinados también a inversiones en la termoeléctrica Lidio Ramón Pérez (Felton) de Holguín, al diseño y consolidación de grandes obras hidráulicas, entre ellas los trasvases Este-Oeste y Norte-Sur para el beneficio de millones de cubanas y cubanos. Ahí están las inversiones y reparaciones hechas a policlínicos, casas del médico de la familia y a escuelas. Actividades todas que han sido informadas sistemáticamente a la dirección del Partido, el Estado y el Gobierno y, en todos los casos, objeto del máximo control y fiscalización de las autoridades y mecanismos competentes.
El GAE no es una estructura opaca, ni paralela al Estado cubano; ha sido, por el contrario, una respuesta articulada de probada eficiencia frente al cerco económico que históricamente ha tratado de asfixiar a la Revolución cubana.
Tal como expresó el Primer Secretario del Comité Central del Partido y Presidente de la República, Miguel Díaz-Canel Bermúdez, en el 8vo Congreso del Partido, resulta rigurosamente histórico el perfeccionamiento empresarial desarrollado en primer lugar al interior de las Fuerzas Armadas Revolucionarias, experiencia que luego sirvió al país y cuyos notables resultados tributan a la economía nacional.
Miles de hombres y mujeres, durante estos últimos 30 años, han sido guardianes discretos de los recursos del país y merecen el reconocimiento. Aunque su obra no haya sido contada lo suficiente, habla por sí sola y lo hace por encima de la calumnia de Estado urdida desde Washington.
Hoy, cuando la voluntad del pueblo cubano se expresa en un proceso de cambios, contenidos en el Programa Económico y Social del Gobierno, esta organización es parte activa de las transformaciones del sistema empresarial del país.
El GAE no es obra del secretismo, ni de élites y mucho menos la vía de enriquecimiento de unos pocos. Es, por el contrario, uno de los tantos ejemplos que a lo largo de nuestro camino nos ha permitido resistir la agresión permanente del gobierno de Estados Unidos. Su historia se construyó, al decir del Líder de la Revolución Cubana, General de Ejército Raúl Castro Ruz: «sin el menor ánimo de protagonismo, como se hacen las cosas serias».
La Habana, 2 de junio de 2026
«Año del Centenario del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz»
