Breve informe sobre la Conferencia: Militarismo y Paz en América Latina y el Caribe
Militarismo y Paz en América Latina y el Caribe
Breve informe de los organizadores: Edgar Göll, Gerhard Mertschenk, Kristine Karch, Reiner Braun, Willi van Ooyen
Este fue el título de una reciente conferencia online y offline celebrada en la Casa del Sindicato de Fráncfort del Meno. Las invitaciones fueron cursadas por Frieden- und Zukunftswerkstatt e.V., International Peace Bureau (IPB), Netzwerk Cuba (Alemania), Österreichisch – Kubanische Gesellschaft (ÖKG), Vereinigung Schweiz-Cuba (VSC) y otros colaboradores, donantes y medios de comunicación. Más de 100 participantes demostraron el creciente interés por el problema de la creciente militarización en esta región.
El carácter explosivo de esta cuestión se pone de manifiesto en dos acontecimientos opuestos. Los Jefes de Estado y de Gobierno de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y Caribeños (CELAC) declararon a su región „zona de paz“ en la II Cumbre de La Habana en enero de 2014. Y no debe ser una coincidencia que en un momento en que los movimientos y gobiernos progresistas de la región han sido arrinconados por las fuerzas reaccionarias y el imperio estadounidense, la militarización de las sociedades de la zona ha sido aumentada extremadamente , y la OTAN participa intensamente en este proceso. La reunión de los Ministros de Defensa de la OTAN celebrada en Bruselas los días 21 y 22 de octubre de 2021 ha vuelto a subrayar el papel de la OTAN como LA alianza militar mundial. América Latina/Centroamérica/Caribe desempeñan un papel importante en este sentido. América Latina ha sido una parte importante de la tendencia de militarización y armamentismo en el mundo desde la Cumbre de la OTAN en Gales en 2014 y la política de Estados Unidos desde 2009. Así lo demuestran las innumerables maniobras militares y las ampliaciones de las bases militares en la región.
Las numerosas ponencias y debates del primer día se centraron en los aspectos históricos y en la situación actual del subcontinente, mientras que en el segundo día de la conferencia se debatieron desafíos agudos, perspectivas y posibilidades de acción de la izquierda. Así, se tematizó un amplio espectro: Acuerdos de asociación de la OTAN con Colombia y Brasil como „socios globales“; la ampliación de las bases militares estadounidenses en, entre otros, Perú, Colombia, Honduras, Costa Rica, Chile, Paraguay y Guantánamo en Cuba; otras bases militares más de Gran Bretaña, Francia y los Países Bajos, así como nuevas bases militares en Colombia, Guyana y en las islas ABC; aumento de las maniobras militares de las tropas estadounidenses y de la OTAN en Colombia, Brasil y frente a las costas de Venezuela; ataques mercenarios en Venezuela financiados por la CIA; entrenamiento de personal militar en EE.UU. y otros países de la OTAN; aumento significativo de las exportaciones de armas; subordinación creciente de las tareas civiles bajo la dirección militar (lucha contra la mafia de la droga, los movimientos opositores y emancipadores y la política de Corona); política de sanciones y bloqueo contra Venezuela, Cuba y Nicaragua.
La política de sanciones y bloqueos unilaterales, sobre todo de EE.UU., fue objeto de un grupo de trabajo („Sanciones y bloqueos como intervencionismo bélico“), en el que se puso de manifiesto el gran alcance de estas medidas en los numerosos países afectados, también en otros continentes. La conferencia condenó en una resolución especial el bloqueo de Estados Unidos contra Cuba, impuesto desde hace seis décadas, y exigió su fin. Sin embargo, esto requeriría una mayor labor informativa, educativa y mediática, sobre todo presión política. Además, deberían examinarse y aplicarse medidas legales, como, sobre todo, la aplicación del estatuto antibloqueo de la UE o también demandas ante el Tribunal de Justicia Europeo e Internacional.
En su ponencia introductoria, Leo Gabriel explicitó estos desarrollos de manera convincente, y Raina Zimmering lo concretó utilizando el ejemplo de México, sobre todo aludiendo a la militarización interna del país.
La intervención del politólogo cubano Santiago Espinosa Bejerano del Centro de Investigaciones Políticas Internacionales, trató de la lucha contra los planes hegemónicos de Estados Unidos en la región latinoamericana. Lo que sorprendió fue su presentación de la gran influencia de Gran Bretaña en el sur de las zonas costeras y la Antártida, de importancia estratégica.
Heike Hänsel, hasta hace poco diputada de Die LINKE, subrayó el papel destructivo de la OTAN y de la UE en el subcontinente y el doble rasero que practican. Destacó especialmente la destrucción del proceso de paz por parte del gobierno reaccionario de Colombia con el consentimiento tácito de la UE.
Los polifacéticos grupos de trabajo sirvieron para profundizar en el debate y para elaborar propuestas de actividades adicionales, que se incorporaron a los debates del domingo.
Julieta Daza informó sobre los intentos de reventar la aplicación del acuerdo de paz en Colombia y habló de las peligrosas acciones de los grupos paramilitares dirigidas contra la vecina Venezuela, pero también de las amplias protestas de la población contra las políticas del gobierno de Duque. La doctora chilena Ruth Kries proporcionó información sobre el potencial de la Asamblea Constituyente que acababa de entrar en debates concretos, y el proceso que desembocó en su formación. Jimmy Chediak, Cónsul General de Venezuela en Fráncfort del Meno, describió vívidamente los efectos de las sanciones estadounidenses, contrarias al derecho internacional, en la vida cotidiana, especialmente en la asistencia sanitaria, y cómo el pueblo venezolano se resiste a ello.
Uno de los puntos culminantes de la conferencia fue sin duda la presentación de y el debate subsiguiente con la Secretaria Ejecutiva del Foro de Sao Paulo, conectada en vivo por zoom. La brasileña Mónica Valente explicó la diversidad de las sociedades, las diferencias y la importancia de reforzar la comunicación y la cooperación.
En su discurso inaugural del domingo, Reiner Braun destacó el papel positivo de América Latina en diversos procesos de paz, especialmente en la creación de una zona libre de armas nucleares. Esto se ve contrarrestado por el creciente papel activo de la alianza militar más fuerte del mundo, la OTAN, en esta región, desestabilizando a los gobiernos progresistas y apuntalando un curso global de confrontación.
En el conversatorio final se volvieron a discutir las orientaciones y opciones de acción por la paz y la liberación. Özlem Demirel, eurodiputada del Partido de la Izquierda, el intelectual austríaco Leo Gabriel, la activista por la paz Kristine Karch de No a la OTAN & EcoMujer e.V. y Julieta Daza de Juventud Rebelde de Colombia y Venezuela expresaron sus puntos de vista desde diferentes perspectivas. Natalie Benelli, de la Asociación Suizo-Cubana (VSC), con una excelente moderación del debate, subrayó que la CELAC, el Foro de Sao Paulo y otras asociaciones y redes similares son de suma importancia para un desarrollo pacífico y progresivo del subcontinente. Sin embargo, las fuerzas de izquierda de los países de la OTAN también tendrían que levantarse con más fuerza y eficacia para reforzar este proceso. Las protestas en la próxima cumbre de la OTAN son tan necesarias como el fortalecimiento de las redes de solidaridad y los movimientos por la paz.
Los intérpretes tuvieron que esforzarse mucho en los debates, muy constructivos y basados en hechos, y los desafíos técnicos de esta conferencia internacional también fueron considerables, pero sólo provocaron pequeñas deficienncias.
En una declaración final de la conferencia se dice: „Vemos una estrecha relación entre las protestas masivas del pueblo, un cambio político progresista y una política independiente y pacífica. Nuestra solidaridad y nuestro apoyo es para esta política de paz, seguridad común y desarme. Por eso también decimos rotundamente NO a la militarización de la UE y a la política agresiva de la UE y del Parlamento Europeo contra Cuba y Venezuela. La solidaridad es la base de los éxitos políticos de los movimientos por la paz y la solidaridad, así como de las fuerzas de izquierda en América Latina y en Europa: es nuestra brújula política y moral“
Berlin, 11.11.2021
Traducción: Gerhard Mertschenk