ACTO CENTRAL DE RECIBIMIENTO AL CONVOY NUESTRA AMÉRICA EN LA SEDE DEL ICAP
En la sede del Instituto Cubano de Amistad con los Pueblos se desarrolla el acto central de recibimiento al Convoy Nuestra América, una misión internacional de solidaridad que ha llegado a Cuba con más de 600 activistas de 38 países.
El encuentro cuenta con la presencia del presidente Miguel Díaz-Canel y otras altas autoridades cubanas, en un gesto que reafirma el respaldo al pueblo cubano frente al recrudecimiento del bloqueo impuesto por Estados Unidos.
En momentos en que Cuba enfrenta una guerra económica sin precedentes, con más de tres meses sin recibir combustible y sometida a una presión imperialista cada vez más agresiva, la llegada del Convoy Nuestra América adquiere un significado profundo. No se trata solo de la ayuda material que traen consigo —medicamentos, alimentos, equipos solares— sino del mensaje de que el mundo no está indiferente. Que hay personas en todos los continentes dispuestas a desafiar el cerco, a romper el silencio y a acompañar a un pueblo que resiste con dignidad.
Cada abrazo, cada palabra de aliento, cada gesto solidario que llega desde tan lejos se convierte en un impulso que fortalece la certeza de que la Revolución no está sola en esta batalla. La solidaridad internacional no es solo un recurso material: es un escudo moral, un recordatorio de que la esperanza se multiplica cuando los pueblos se unen.
Asistió Presidente Miguel Díaz-Canel Bermúdez a acto de recibimiento oficial de los más de 600 integrantes de esa hermosa iniciativa de solidaridad.
NUESTRA AMERICA BOAT IS NOW CLOSE TO 300 MILES FROM HAVANA 
Asistí al intercambio en el Palacio de las Convenciones entre Miguel Díaz-Canel Bermúdez y y los integrantes del Convoy Nuestra América. Fue un encuentro memorable. Intervinieron figuras políticas y de movimientos sociales de Europa, EEUU y Latinoamérica, además de cubanos patriotas emigrados, para ratificar su firme respaldo a Cuba y su rechazo a las pretensiones del „Calígula Trump“ de asfixiarnos para imponer el soñado „cambio de régimen“. El Presidente hizo un cierre brillante del debate, con palabras muy lúcidas y a menudo emotivas en torno al enorme significado que tiene para nuestro pueblo esta hermosísima iniciativa de solidaridad, que ha implicado „saltar sobre una muralla de mentiras“. Resaltó el papel de vanguardia de México, de su Presidenta y de su pueblo, en la respuesta solidaria internacional y dijo que el destino de la Isla está ligado al destino del mundo. Si la humanidad permite que la Cuba revolucionaria sea destruida, señaló, ya no habrá barreras ante la ofensiva fascista e imperialista. „Pero nos comprometemos ante ustedes a resistir sin vacilaciones de ningún tipo, a través de la doctrina, ideada por Fidel y Raúl, de la GUERRA DE TODO EL PUEBLO. La dirección revolucionaria está unida, las decisiones se toman de forma colegiada, y el GE Raúl es consultado. Todas las demás especulaciones son producidas por la maquinaria de manipulaciones“, subrayó. Y añadió: „Cuba no amenaza a nadie. Somos, en todo caso, una amenaza moral“. #CubaNoEstáSola